No des ningún ejemplo antes de la ronda en silencio
El ejemplo que ofreces para arrancar se convierte en la plantilla, y recibirás once variaciones de él. Lee la pregunta, no digas nada más y deja que el silencio sea incómodo durante quince segundos.
Baraja antes de leer las ideas en voz alta
La idea que se lee primero se comenta más tiempo y se toma como la referencia con la que se compara todo lo demás. El orden de envío no es una clasificación, así que no dejes que actúe como tal.
Aparca el desvío en vez de discutirlo
Todo taller saca una pregunta real pero fuera de alcance. Deja abierto el turno de preguntas como aparcadero: queda escrita, se vota si a los demás les importa, y la sala recupera su tarde.
Estrecha por pasos, nunca de un salto
Ir de cuarenta ideas a una decisión de golpe significa que la decisión la toma quien resume. Tema, después viabilidad, después orden: en cada pasada se descarta algo que la sala acordó descartar.
Decide qué significa «llevárselo» antes de terminar
El material en bruto no vale nada el viernes si solo existe en una pared. Exporta los resultados o manda el enlace de resultados mientras la gente sigue en la sala, con un nombre al lado de cada una de las tres cosas que quedaron arriba.